Todas las mañanas del mundo

Todas las mañanas del mundo. (1992)
Tous les matins du monde

todas-las-mananas-del-mundo

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

Género:Drama/Musical

Nacionalidad: Francia

Director: Alain Corneau

Actores: Jean-Pierre Marielle; Gérard Depardieu; Anne Brochet; Guillaume Depardieu; Carole Richert; Michel Bouquet; Jean-Claude Freyfuss; Yves Gasc; Jean Marie Poirier; Myriam Boyer; Violaine Lacroix; Nadège Teron; Caroline Sihol; Yves Lambrecht; Philippe Duclos; Yves Gourvil;

Productor:Jean-Louis Livi; Bernard Marescot

Guión:Alain Corneau; Pascal Quignard

Fotografía: Yves Angelo

Música: Jordi Savall

Calificación moral: No recom. Menores de 13 años

Filmaffinity: Puntuación, 7,4/10. Votos: 744.

SIPNOSIS.-

El argumento trata la relación entre Marin Marais (1656-1728), violagambista y compositor de la corte francesa de Luis XIV, y el que fuera su maestro, el Señor de Sainte-Colombe, un personaje enigmático del que sabemos poco, apenas algunas líneas de referencia en documentos de la época. Aprovechando esa laguna, el escritor Pascal Quignard, apasionado de la música para viola de gamba, escribió una historia original donde se le presenta como devoto jansenista y obsesionado con el recuerdo de su mujer, que murió mientras él tocaba para un amigo agonizante que deseaba irse de este mundo con buen vino y buena música.

Tras quedar viudo, Sainte-Colombe abandona las pompas mundanas y se recluye en su granja, entregado a descubrir los secretos de la viola de gamba, a la que dedica 15 horas diarias de ensayos, y descuidando incluso a sus dos hijas. Cuando ellas se hacen mayores, las instruye en el arte de tocar la viola, y los conciertos del trío se hacen célebres. El mismo Rey de Francia manda a Sainte-Colombe un emisario que le anuncia que Su Majestad desea escucharle, pero será despedido altivamente por el ermitaño (“Mi Corte son los peces y los árboles…“), que prefiere su vida rodeado de verdes bosques al palacio del Rey.

En esto se presenta en su casa Marin Marais, mozalbete de 17 años. Le pide ser discípulo suyo, pues ha sido despedido como niño cantor, al haberle mudado la voz, y cree que puede ser un buen violista. El viejo le invita a tocar algo como prueba, y su veredicto será que Marais es técnicamente brillante, pero que la música no es eso. La voz conmovida de Marais conseguirá, sin embargo, que Sainte-Colombe le acepte como discípulo, “por vuestro dolor, y no por vuestro arte“. Las enseñanzas de Sainte-Colombe no versan sobre técnica, o al menos la película no las presenta así, sino sobre el significado de la música: la música es la voz de los que no tienen voz, es la voz por la que se expresan los muertos y los que no han nacido, es la expresión de un misterio no sólo humano.

Los hechos reales fueron, por supuesto, de otra manera. El Marin Marais histórico sólo tomó clases de Sainte-Colombe durante 6 meses, al cabo de los cuales su maestro le dijo que ya nada más podía enseñarle, pues Marais le superaría, y además añadió que con frecuencia el discípulo supera al maestro, pero que no creía que ningún discípulo de Marais le pudiera superar.

http://www.youtube.com/watch?v=grbq6AoquhI

http://www.youtube.com/watch?v=pnriefsHKsQ

http://www.youtube.com/watch?v=hQjojH-Ndt0

COMENTARIO.-

Para el Departamento de Historia el mayor aliciente que ofrece “Todas las mañanas del mundo” es el esfuerzo tan característico del cine histórico francés por la cuidadosa reconstrucción del pasado, aunque una vez más sea un pasado idealizado: en este sentido, destaquemos la preciosa fotografía, inspirada en pintores de la época como Georges de la Tour, o el lenguaje empleado, que también intenta imitar a la literatura del XVII.

Pero, sin duda, una de las bazas fundamentales del film es, como no podía ser menos, la música de su banda sonora, interpretada por uno de los “santones” de la corriente historicista, el violagambista catalán Jordi Savall. La base de la misma, lógicamente son las composiciones de Sainte-Colombe y Marais, de este último se aprovecha para incluir su obra más popular, la “Sonnerie de Sainte Genèvieve“, ensayada por sus discípulos al comienzo de la película. También aparecen sus conocidas variaciones sobre las “Folies d’Espagne“, que toca cuando Sainte-Colombe le pide que improvise sobre esa famosa melodía. Debe destacarse también la escena donde se ve a la orquesta de Versalles interpretando la Marcha del Burgués Gentilhombre de Lully bajo la dirección de Marais, quien usa como “batuta” un bastón del mismo tipo del que, según cuentan las crónicas, causó la muerte al propio Lully, al clavárselo en un pie, y provocarle la gangrena.

En toda la música elegida para la película sólo hay un anacronismo (deliberado) y es la interpretación en un supuesto oficio religioso jansenista de la tercera “Lección de Tinieblas” de Couperin, compuesta medio siglo después de la época en que se narran los hechos, y que podemos escuchar cantada por María Cristina Kiehr y por la Sra. de Savall, Montserrat Figueras. En la lista de intérpretes aparecen muchos nombres ya míticos de la interpretación barroca, y que forman o formaban entonces equipo con Savall, como Pierre Hantaï (clave), su hermano Jerôme (viola de gamba), Rolf Lislevand (laúd), Christophe Coin (cello) o la orquesta Le Concert des Nations.

Es de sobra conocido entre los aficionados el movimiento que se ha dado en las últimas décadas en la recuperación de la música antigua: autores desconocidos que salen a la luz, interpretación con instrumentos “originales de la época” (es decir, construidos ahora según técnicas de entonces)… Una corriente que puede interpretarse como una búsqueda de “autenticidad” frente al concepto habitual de “progreso“: así, en cuanto a instrumentos musicales, se rechaza que los actuales sean intrínsecamente superiores a los del Barroco, ni tampoco inferiores, sino simplemente menos adecuados para esta música.

Quizás la posteridad llegue a recordar esta corriente musical “historicista” asociada a la película francesa “Todas las mañanas del mundo“, dirigida en 1991 por Alain Corneau, o quizás esta se ha rodado con la intención de que los adeptos a la música antigua la consideren “su” película. Lo indudable es que el director francés (de quien no conocemos otros trabajos) ha sabido recrear, mediante una historia ambientada en el siglo XVII, la mentalidad típica que se atribuye al aficionado actual a este estilo.

(Tomado de Filomúsica, “Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno” por A. Riego Cué)

http://www.filomusica.com/filo9/matins.html

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • junio 2010
    L M X J V S D
    « May   Ago »
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    282930